El sensor BioTaces imita a un dedo humano proporcionando el sentido del tacto, la proximidad y la temperatura.

El dedo consta de una superficie rugosa elástica con líquido en su interior , además de un pieza sólida formada por un núcleo con un micrófono submarino, llamado hidrófono, para detectar vibraciones.

Al deslizarse por una textura se producen microvibraciones de diferentes características para cada tipo de material y estas consiguen amplificar e identificar con exactitud usando el líquido como medio de transmisión y un micrófono para detectarlas.

El robot construido por Fishel consigue detectara 117 materiales diferentes con una media de sólo 5 movimientos y un precisión del 95%.

Robots Get A Feel For The World from USC Viterbi on Vimeo.

Via / Gizmag

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