
Estoy leyendo un libro autobiográfico titulado “¡Feo!”, un relato en tono irónico sobre las aventuras de un adolescente con muy poca gracia y una gran dificultad para abordar a las mujeres debido a su horrible rostro.
¡La alegría que hubiera sentido este tío de saber de la existencia de U-Tsu-Shi-O-Mi! Sus días de abstinencia sexual hubieran sido historia pasada. ¿Cómo es esto? Este robot está compuesto por dos partes: la primera, una figura de la anatomía de una mujer atractiva y la otra, un sensor que los hombres deben colocarse sobre su frente.
Una vez calzado el sensor me animo a afirmar que la temperatura de estos tíos subirá unos cuantos grados en sólo unos segundos. ¿Te imaginas por qué? Pues porque en ese mismo instante verán la imagen de una hermosa mujer en 3 D con la cual podrán interactuar. ¡Vale, podrán hacer con ella lo que desees sin correr riesgos de un cachetazo!!! Tocarla, sentirla… no se si olerla pero bueh…todo lo que tu mente intrépida soñó desde épocas inmemoriales. ¡Mi Dios, que criatura celestial!
Vía: Engadget
