Sam, el robot antropo-mórfico de Quark Robotics debuta en Campus-Party 2007. El robot, en el que han trabajado un grupo de tres personas, todos apa-sionados por la robótica, ha sido creado como robot interactivo, en principio orientado a la publicidad, reclamo e información de productos y servicios de empresas. En esta edición trabajó como robot de información sobre los ser-vicios de Correos.
Entre las características del robot está su construcción modular, que permite montarlo y desmontarlo en media hora para su transporte, pudiendo rea-lizarse en un automóvil de tamaño medio, capacidad de desplazarse en todos las direcciones, brazos y cabeza móviles, expresión en la boca, visión, capacidad de hablar, pantalla interactiva en el pecho para mostrar imágenes, videos o información escrita, sistema de audio para reproducir música u otros sonidos, así como telecontrol de movimientos y recepción de video y audio.
Campus-Party ha sido un reto muy interesante para Sam, que se encontraba en su versión Beta, pendiente de encontrar y depurar algunos bugs. Por ello, que mejor que someterlo al uso y abuso de campuseros. Así fue. Sam, tras sus jornadas de informador de Correos, se entregaba en manos de un grupo reducido que manipulaba el robot como si de un juego se tratase. Lo primero que se les ocurrió fue probar su capacidad de arrastre. Al estar construido sobre la Base Barion, de gran potencia, que mejor que probar su capacidad para tirar de una persona, como si fuese un caballo tirando de una carreta. Para ello contaron con la valiosa colaboración de Paco, de Cádiz, que gustoso colaboró con el experimento.

Pero no contentos con esto, otro día decidieron someter a Sam a un cambio de personalidad y nació Sam torero, así que le sometieron a la ardua tarea de torear a otro robot con aspecto de toro, que con su agilidad de movimientos hacía que Sam tuviese que moverse con gran brusquedad, tanto en su desplazamiento como en el movimiento de muleta para salir airoso. Sufrió algunos envites del toro, que quedó más dolido que el torero en este caso y finalmente se dio el paseíllo por todo Campus-Party con el pasodoble final del trompetista de Campus.

Otro día le pusieron en una mano un mando de la consola de videojuegos Wii (wiimote), con la que el robot controlaba a otro robot a su vez.
Muchos consideran que esto no es una manera seria de testear un robot para mejorarlo. Algunos pensamos que es tan válida como cualquier otra. Sam pasó por momentos de todo tipo: Entrada y salida en ascensores, almacenes, tiro de carga, gente que se abrazaba al robot, que le besaba, que le agarraba de los brazos, que le tapaba los ojos, que utilizaba intensamente su pantalla interactiva, giros bruscos mientras torea, gente alrededor y muy cerca, gente que quiere información, obstáculos en el suelo. Sam ha pasado un montón de pruebas duras, de las que ha salido todo un estudio de resultados y de mejoras que aplicar, para seguir evolucionando el robot. Jugar es una de las mejores maneras de aprender
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