
El espinoso problema de aparcar en las grandes ciudades se torna cada vez más preocupante. Nunca habrá suficientes plazas para la creciente cantidad de automóviles.
El problema no es sólo el estrés que produce encontrar plaza, o el horrible aspecto que tienen nuestras aceras (inundadas literalmente de coches y motos), además hay que contar con los desperfectos que se ocasionan en los angostos aparcamientos o con los robos, en el caso de que el parking no tenga seguridad.
En Madrid ha sido inaugurado un aparcamiento robotizado para 55 plazas, situado en la calle Lope de Vega sobre un edificio rehabilitado por la EMV. El conductor llega al recinto con una llave identificadora, deja el coche en una plataforma y un brazo robot se encarga de situarlo en su plaza correspondiente en dos minutos. El coche no sufre arañazos, se conserva en un ambiente sin luz y con una temperatura estable de 18 grados.
Según los fabricantes, Integral Park Systems, la seguridad está garantizada. Nadie entra ni sale del aparcamiento, excepto el personal de mantenimiento. En caso de que algún extraño intente penetrar en el recinto, el sistema lo detecta y paraliza las actividades.
El aparcamiento robotizado no necesita rampas, entradas o salidas, y los niveles tienen menor altura que en uno normal, y se aprovecha hasta un 40% más el espacio. Cuando regresas a por el coche, el parking te lo devuelve en una plataforma, igual que un expendedor de golosinas.
Barcelona ha sido la pionera en este tipo de construcciones, existe uno en Las Ramblas desde hace diez años. Otras ciudades están comenzando a construir aparcamientos similares, como es el caso de Valencia, donde hace unos meses se iniciaron las obras en la calle Pizarro (zona del Ensanche).
Sin duda puede ser una buena solución a corto plazo mientras inventan aquel gadget que veíamos en los dibujos animados, donde un conductor pliega el coche una y otra vez hasta hacerlo tan pequeño que le cabe en la cartera.
Fuente Noticias.ya.com






