Un grupo mixto de biólogos e ingenieros de la Universidad de California (Berkeley) se ha inspirado en propiedades biológicas para diseñar robots capaces de mantener su estabilidad en situaciones extremas.
Estudiaron cómo los lagartos consiguen caer siempre bien, aún cuando saltan de mala manera, o cuando tropiezan, y encontró que el balanceo hacia arriba de su cola es la clave que evita que caigan de bruces.
Este descubrimiento permitió diseñar a Tailbot, un coche robótico con una cola que se mueve en el aire. Tan sólo ajustando el ángulo de un pequeño balanceo hacia la derecha, el robot lograba aterrizar sobre sus ruedas sin sufrir ningún percance.
Para realizar la investigación, utilizaron un videograma en el que grabaron los movimientos de unos pequeños lagartos africanos a alta velocidad. Colocaron a los ejemplares frente a una superficie vertical con un obstáculo en la parte superior.
Aquí os dejo el video del estudio y comparación de los saltos:
Via / NewcenterBerkeley

