
El robot quirúrgico Da Vinci del Hospital Clínico San Carlos de Madrid ha realizado, desde que fue adquirido en julio de 2006, un total de 143 operaciones, aproximadamente el doble de las previsiones consideradas aceptables por la Consejería de Sanidad.
Mediante cuatro brazos articulados, el robot permite realizar intervenciones quirúrgicas de gran precisión. Uno de los brazos sujeta las dos cámaras a través de las cuales el cirujano puede ver, en tres dimensiones y no en dos como anteriormente con la tecnología laparoscópica, la zona de trabajo. Los otros dos brazos simulan las manos del propio médico y, el cuarto, es un instrumento auxiliar.
Entre las ventajas que supone este aparato, que costó 1,3 millones de euros que donó la Fundación Esther Koplowitz, se cuentan la mayor precisión de las incisiones, ya que los instrumentos se mueven con la yema de los dedos de un modo mucho más controlado que con las tecnologías anteriores. Asimismo, la visión mejora considerablemente, según ha explicado el jefe de los Servicios de Cirugía I del Clínico, Jesús Álvarez Fernández-Represa.
Fuente: www.madridiario.es

En junio de este año, la fábrica de robots industriales alemana 


En el futuro tal vez la información sea transmitida y proyectada sobre dispositivos incorporados en forma de viseras, gafas o lentillas. En la comunicación telefónica serán práctica rutinaria las audioconferencias en cualquier idioma. ¿Por qué no utilizar trillones de nanorobots dotados de un determinado pigmento para cubrir grandes superficies de edificios o de barcos?

