El ExoHand, creado por la empresa alemana de robótica Festo tiene tanto el toque delicado de un ser humano como la fuerza aplastante de una máquina insensible.

El sistema ExoHand se divide en dos partes: la primera es un aparato en forma de guante y el segundo es el propio brazo del robot.
El operador mueve su brazo y/o su mano de forma natural, lo que hace activar los actuadores en el guante. Casi todos los grados de movimiento de la mano humana se traducen en un movimiento correspondiente al brazo del robot.

La retroalimentación de fuerza en el guante ayuda a que el operador sepa cuánta fuerza le tiene que aplicar al objeto que esta manipulando el brazo. El ExoHand utiliza ocho actuadores de doble efecto neumáticos en cada dedo para simular los movimiento de los dedos humanos. Gracias a esto, la mano puede realizar tareas delicadas que unas pinzas no podrían hacer.

Via / Nextstep

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